Al finalizar el año y cuando ya se intensifican
las altas temperaturas, tenemos la tendencia a utilizar un calzado mas liviano con mas frecuencia. El uso de sandalias, chalas u otro tipo de calzado que cubre y protege menos la piel de nuestros pies, dejando al descubierto y expuesta a sol, para ello es recomendable la aplicación de bloqueadores
solares, no solo en nuestro rostro, brazos, cuello y también en nuestros pies. Estos, se ven altamente agredidos por los rayos
solares, ya que el resto del año son protegidos del sol por un calzado
mas cerrado.
Debemos
poner especial atención en las personas que poseen piel sensible, como niños y ancianos, aquellas que poseen una piel muy blanca o que padecen enfermedades crónicas como rosasea, lupus, diabetes, etc. En los Adultos Mayores debido a su condición, la piel se torna mas delgada y mas
vulnerable a los rayos UV. Una exposición prolongada al sol puede producir graves lesiones a los pies, las que de no se tratadas a tiempo se pueden ver agravadas con facilidad provocando quemaduras graves e insospechadas en este tipo de
pacientes.
Además durante este período estival la mayoría de las personas suele no usar calcetas o medias dejando el pie en contacto directo con el calzado dando lugar a la aparición de rasaduras y ampollas debido al contacto directo con el calzado, por lo que es recomendable usar pie de medias o calcetas cortas para evitar estas lesiones. Debemos recordar que por ningún motivo se debe transitar descalzo sobre superficies expuestas al sol, como pavimento, arena, etc., a fin de evitar quemaduras graves o simplemente en enterrarnos algún elemento extraño y el contaminarnos con verrugas.
No olvide de seguir estas recomendaciones, prevenir a tiempo puede evitar graves lesiones a nuestros pies y evitar no pasar un verano y unas vaciones del todo agradable.
